lunes, 20 de octubre de 2008

GRASAS TRANS, ¿QUE SON Y DONDE ESTÁN? ¿NOS AFECTAN?

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Los ácidos grasos trans o grasas trans son un tipo de acido graso ( ácidos carboxílicos de cadena larga con uno o varios dobles enlaces entre los átomos de carbono.) Los ácidos grasos trans se forman en el proceso de hidrogenación que consiste en la adición de hidrógeno a altas presiones y temperaturas, en presencia de un catalizador. Es muy común que este proceso se utilice sobre las grasas con el fin de solidificarlas y aumentar la estabilidad del producto, para su comercialización.

Los grasas trans pueden llegar a ser peligrosas y aumentar el riesgo de algunos tipos de cáncer. Estudios recientes demuestra que el consumo elevado de grasas trans puede incrementar el riesgo de diabetes tipo II.

Consumir en exceso alimentos que contengan las grasas “trans”, elevan los niveles del colesterol LDL en la sangre (quiere decir: Lipoproteína de baja densidad, que comúnmente llamamos colesterol “malo” pues transporta mayor cantidad de colesterol en sangre y en exceso, endurece las arterias). Además, disminuyen el colesterol HDL (significa: lipoproteína de alta densidad y lo conocemos comúnmente como colesterol “bueno” ya que ayuda a que el LDL no se acumule en exceso, recogiéndolo de las paredes de las arterias y llevándolo de vuelta al hígado para su metabolismo). Los niveles de colesterol LDL elevado y de HDL bajo, promueven cambios en las arterias, que conducen nuestra sangre, y en el corazón que la bombea, lo que se llama aterosclerosis o formación de placas de colesterol y arteriosclerosis, que significa endurecimiento de las arterias, con el consecuente desarrollo de enfermedades del corazón, infartos y derrames cerebrales.

Las grasas trans: Se encuentran en pequeñas cantidades en alimentos como carnes y lácteos (leche, queso y yogur).
Y en mayor cantidad en:



  • Margarina.

  • Comidas rápidas por lo general grasosas.

  • Productos comerciales de pastelería: donas, galletas dulces.

  • Alimentos procesados y fritos

EN. Teresa de Jesús Galván Echazarreta.
Dr. Sergio Antonio Zúñiga González

Fuente: http://www.alimentacion-sana.org/
www.nutricionpr.org/ColegioTrans.pdf


http://es.wikipedia.org/


EL ADULTO MAYOR Y SU ALIMENTACION

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La alimentación es muy importante en todas las etapas de la vida, pero se vuelve notoriamente más importante en situaciones especiales. Una de ellas es en la etapa del adulto mayor.

Es importante tener en cuenta los cambios que se producen en esta etapa, algunos de ellos son alteraciones en el gusto, olfato, perdida de piezas dentarias, disminución de la salivación (que condicionan una boca seca que obliga a modificar el tipo de alimentación para que puedan deglutir más fácilmente), producción de gran cantidad de gases, y en ellos es frecuente el estreñimiento.

Problemas orgánicos como: la hipertensión, cardiopatías, diabetes, reumatismos, hepatopatías, nefropatías, cáncer, etc. así como los medicamentos utilizados para el tratamiento de las mencionadas enfermedades originan con relativa frecuencia problemas gastrointestinales, además de interferir en ocasiones con la absorción de vitaminas, minerales u otros importantes componentes de los alimentos.

Si a todo esto agregamos los problemas psicológicos que pueden ocurrir por soledad, perdida de algún familiar querido, depresiones, etc. que favorecen la disminución del apetito. Así como la disminución de ingresos monetarios origina una alteración en la adquisición de alimentos, tanto en calidad como en cantidad. Las incapacidades físicas para cocinar son también un importante factor a considerar en la alimentación de este grupo de personas.

Todo ello hace que la alimentación no sea lo variada y equilibrada que debiera; por eso se da las siguientes recomendaciones:

En quienes tienen dificultades para la masticación, la trituración es el mejor método de preparar los alimentos. La carne se puede triturar en casa o sustituirla por carne picada, hamburguesas, albóndigas, etc. También se pueden triturar las verduras o darlas como jugos (tomate, zanahoria, etc.), así como en algunas frutas.

Las mejores formas de guisar los alimentos son: al horno, a la plancha o hervidos. Conviene evitar los fritos ya que producen sensación de plenitud y frecuentemente se digieren con dificultad.

A veces hay que recurrir a mezclar los alimentos en forma de puré para facilitar la deglución y conseguir una dieta equilibrada nutricionalmente. En ocasiones interesa enriquecer los purés con derivados de leche (queso, crema, etc.).Las principales características y recomendaciones para obtener una buena dieta son:
a) Individualizada, equilibrada, variada
b) Comidas fáciles de preparar, apetecibles, de fácil masticación y digestión.
c) Comer de todo, pero no en grandes cantidades. Conviene aumentar el número de comidas realizadas diariamente (se recomiendan 5).
d) Líquidos en abundante cantidad, preferentemente fuera de las comidas.
e) Conviene consumir alimentos ricos en fibra, como los cereales integrales.
f) Es importante el consumo de lácteos (leche, quesos, yogures, etc.).
g) Consumir alimentos de origen animal (carnes).
h) Favorecer la ingesta de alimentos ricos en grasas insaturadas como los aceites vegetales (oliva) y los pescados.
i) Es aconsejable evitar el alcohol.
j) Consumir ocasionalmente, y en pequeñas cantidades, algunos alimentos: dulces, repostería, bebidas azucaradas
k) Consumo de sal, menos de 2 gramos al día.
l) La persona mayor debe exponerse al sol, ya que favorece la formación de vitamina D, necesaria para la utilización del calcio de la dieta.

Todo esto nos lleva a concluir que debemos prestar especial atención a la dieta de los mayores, para que la calidad de vida sea la mejor ya que los factores que pueden desencadenar en un mal estado nutricional son numerosos si no se tiene los cuidados necesarios. Debe tenerse especial dedicación en la selección de la cantidad de alimentos, la forma en que se preparan y se presentan en el plato

Para los jóvenes y adultos, debe recordarse que la historia nutricional dirá como se llega a esa etapa, de aquí la importancia de comenzar desde ahora con una buena alimentación.


Autora:Claudia Iveth Leal Chávez

Licenciada en Nutrición y Master en Pedagogía

DIETAS DE MODA: ¿POR QUÉ TANTA CONMOCIÓN?

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En la actualidad la mayoría de la gente sueña con ser delgada por diversas razones, algunos porque no soportan las críticas de sus semejantes, otras por admiración a algún conocido o famoso, o simplemente por vanidad. ¿Por qué recurren a estos tipos de dietas populares? Generalmente por efecto de la publicidad y la propaganda que se hace llegar de diversas formas a la población, mediante historias o testimonios, o gente con apariencia estética idealizada.

Definitivamente, es importante tener un peso ideal, según los estándares médicos- nutriológicos, pero esto debe conseguirse mediante un adecuado estilo de vida, alimentación balanceada y su objetivo principal es permitir un correcto funcionamiento corporal, una buena calidad de vida y evitar las enfermedades relacionadas con el sobrepeso y la obesidad, como la diabetes y la hipertensión.

Es importante no dejarse llevar por las ideas populares y entrar en dietas restrictivas que pueden perjudicar y dañar el metabolismo, limitando las elecciones de alimentos y exigiendo rituales específicos (como comer sólo fruta o sopa de col). Generalmente cuando seguimos una “dieta” como estas, al dejarla y volver a los hábitos anteriores, se obtiene lo que se conoce popularmente como “rebote”, al no lograr mejorar de manera permanente los hábitos alimentarios.

¿Para que sufrir tanto realizándola, si no consigue resultados definitivos y sí es probable algún daño? Al excluir algunos nutrientes o sustituirlos por otros, se provoca un desequilibrio o incluso una desnutrición primaria por el aporte inadecuado cualitativo y cuantitativo, que si continúa así podría pasar de segundo grado, la cual ya involucraría alteraciones fisiopatológicas, o peor aún la combinación de las anteriores.

Dado el grave problema que representa actualmente la obesidad y el sobrepeso, que afecta a casi dos tercios de nuestra población, este tema ha tomado mucha importancia, por lo que se han realizado estudios e investigaciones, para ver los deterioros que provocan a corto y largo plazo; no solo físicos como la fatiga, molestia muscular, entre otras; sino también psicológicos como irritabilidad, mala concentración e inclusive depresión.

Uno de los ejemplos más conocidos sería la dieta del Dr. Atkins. Esta utiliza cantidades pequeñas o restringidas en carbohidratos y abundante en proteínas y grasa; apenas incluye frutas, verduras o fibra; esto origina una menor síntesis de glucógeno, la eliminación del agua, la formación de glucosa a partir de proteínas, y una pérdida urinaria de iones (K), lo cual significa de inicio un gran desbalance para el metabolismo. Además, investigaciones recientes descubren que su uso podría incrementar el riesgo de muerte en las mujeres.

Otra dieta popular, sería la “Pritikin Diet” del Dr. Dean Ornish, que es todo lo contrario a la anterior, esta utiliza alimentos bajos en lípidos y proteínas; es decir es alta en hidratos de carbono, y solamente de un 5-10% de ingreso calórico sería de ácidos grasos; cuando este debe abarcar entre el 30 y 35% del requerimiento diario.

Obviamente jamás se utilizan a largo plazo, ya que aquellas personas que las practican se han percatado de que además de que son extremadamente difíciles de seguir, son dietas aburridas y muy monótonas, además que muchas de ellas ulitizan alimentos inusuales para el común de las personas.

Es por ello que es importante acercarse a un especialista, para que nos oriente en como cambiar nuestros hábitos alimentarios, no solo para vernos bien físicamente, sino para sentirnos bien y mejorar nuestra calidad de vida.

E.N. CANDY YENEY RENTERÍA RÍOS
DR. SERGIO ANTONIO ZUÑIGA GONZALEZ

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